sábado, 30 de octubre de 2010

LOS COMUNISTAS DE VILLAFRANCA SENTIMOS TU PERDIDA COMPAÑERO MARCELINO

El mejor homenaje del PCE “La bandera roja y republicana seguirá en pie para continuar la batalla”
Secretaría de Comunicación del PCE / 30 oct 10
Miles de personas despidieron esta mañana a Marcelino por las calles de Madrid, desde la sede de Comisiones Obreras hasta la Puerta de Alcalá donde se celebró su último homenaje. Tras una tribuna con la hoz y martillo de claveles rojos bordada sobre claveles blancos, José Luis Centella, Secretario General del PCE recordó que a Camacho le intentaron doblegar muchas veces, “las más peligrosas por las buenas, pero él siempre tuvo claro su compromiso comunista, su defensa de los trabajadores”. Añadió que “Marcelino era mucho más que un buen hombre, fue un sindicalista sin matices ni dobleces y un comunista de una sola pieza”El secretario general del PCE recordó que Josefina llegó a las 8.30 de la mañana a la sede de CCOO con la bandera del PCE doblada “para que nadie tuviera dudas , y para decir que hay que continuar la lucha, que significa mantener el ejemplo de coherencia de Marcelino, porque los objetivos aún no se han logrado.Conciso y claro, Centella compartió su compromiso: “El mejor homenaje del PCE es que la bandera roja y republicana que hoy hondea a media asta en todo el mundo, seguirá en pie para continuar la batalla”.Como dijo su compañera, Josefina, recordando las últimas palabras de Camacho cuando le visitó una vecina: “Si uno se cae se levanta inmediatamente y sigue adelante", y prolongaba ese adelante extendiendo los brazos y la voz al futuro y a los presentes.Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CC OO, recordó que el primer amor de Camacho fue su familia, el segundo el partido y el tercer el país. Y Marcel Camacho, el hijo de Marcelino, comentó que su padre ya medía mucho sus palabras, pero que siempre repetía libertad, justicia social, paz “pero sobre todo IGUALDAD”.Los camaradas le despidieron con un séquito de banderas comunistas y republicanas, ondeando a lo largo del cortejo y el dieron el último adiós, puño en alto, cantando la Internacional.

lunes, 25 de octubre de 2010

A BOTE PRONTO

pronto
Francisco Frutos http://franciscofrutos.blogspot.com / oct 10
En Septiembre se ha roto la atonía social que nos ha acompañado durante largo tiempo y en especial en los tres años de crisis en los que lo lógico hubiera sido una fuerte protesta y movilización contra los desastres económicos y sociales causados por el neoliberalismo.La convocatoria en Junio de una Huelga General para el 29 de septiembre promovió un debate contradictorio: "era demasiado tarde, la reforma laboral ya estaría aprobada, será un fracaso porque los trabajadores están desmotivados y desmovilizados, es una convocatoria para justificarse etc.," Todo ello eran razones y argumentos a tener en cuenta, pero que no debían paralizar la explicación sobre la necesidad y los motivos de la huelga y el esfuerzo para su organización.En Septiembre, que es cuando se ha centrado la campaña después del verano, se ha explicado, movilizado y se han aportado argumentos sólidos sobre los efectos concretos de las medidas socio-laborales más duras que se han tomado en el periodo de democracia.Se ha cimentado un principio de coherencias y unidad de una amplia vanguardia social y del movimiento obrero. Se ha opuesto al neoliberalismo y sus políticas la posibilidad de otras políticas. Es verdad que, salvo los análisis de fondo que ha habido sobre el neoliberalismo como expresión más dura del capitalismo, análisis en los cuales el PCE e IU han estado en primera fila, no ha habido en general una crítica política e ideológica global contra el capitalismo como responsable directo de la crisis. La acción sindical, social y política en España se ha centrado más en medidas concretas frente a agresiones concretas. En el conjunto de la Unión Europea, convocado por la CES, aún menos: la consigna contra la austeridad no es una consigna fuerte y, además, es equívoca ya que el concepto "austeridad" no está bien utilizado. Austeridad, en un concepto vital y dinámico, es lo contrario de derroche. El capitalismo derrocha, empobrece y reduce derechos.Es imperiosa ya una alternativa para un cambio de modelo económico y social, como base para un nuevo tipo de sociedad. Es imprescindible un reequilibrio económico, social, ecológico y geográfico. No podemos aceptar eternamente que la división actual ricos-pobres-miserables sea lo único posible y que el mercado capitalista es el que asigna riqueza y recursos a la gente y a los pueblos. Falta explicar a la ciudadanía qué pasa, por qué pasa y cuales son los responsables y alternativas. Y esto, que en la imagen de lo ocurrido en los últimos tres años está clarísimo para muchas personas, es un elemento que sólo mueve activamente a una minoría. Sindicatos, izquierda política e intelectualidad democrática y de izquierdas tienen una gran responsabilidad al haber abandonado, o relegado, la lucha ideológica, renunciando a defender sin complejos de ser arcaicos el sentido de clase del colectivo que produce, con sus manos y su cerebro, la riqueza material y espiritual de toda la sociedad. Ello ha dejado un amplio campo a las ideas conservadoras, neoliberales y al pensamiento único. Es posible, además de imprescindible, recuperar la capacidad plena de razonar una denuncia objetiva del sistema, de defender propuestas concretas ante los problemas inmediatos y a medio plazo, y de impulsar una alternativa de cambio con un programa político basado en los elementos esenciales que hemos defendido sin descanso: pleno empleo, reparto del trabajo, derechos universales, servicios públicos, banca pública, defensa de la naturaleza y la vida, planificación democrática de la economía, reforma fiscal progresiva, lucha contra la corrupción, internacionalismo solidario y paz.Hay un día antes y un día después del 29S. Nada debería ser igual. Independientemente de la realización de la huelga, que ha sido muy importante, lo principal ha sido la reflexión, el compromiso y la decisión que la huelga ha puesto en marcha.Debemos aprovechar la cercanía que hemos experimentado un amplio sector de los trabajadores y de la sociedad para impulsar el trabajo en común y la fraternidad del futuro. Las experiencias solidarias y de unidad que hemos vivido, no deben perderse en la rutina.Ha habido un momento en que se ha recuperado el sentido histórico de las luchas obreras y sociales y se ha entendido bien qué significan las medidas del gobierno, impuestas por la plana mayor del neoliberalismo económico, político y mediático de aquí, de la UE y del mundo.Al denunciar de nuevo a Díaz Fernán y lo que representa como campeón del paro, de la estafa y de la ineptitud empresarial, a Esperanza Aguirre, como máxima expresión del neoliberalismo económico y del autoritarismo, al PP como el que impulsó a niveles gigantescos la economía inmobiliaria con sus efectos de destrucción ambiental, corrupción y crisis económica y de empleo, y a Rajoy como el fantasma negro del reino de la corrupción, no podemos olvidar al gobierno del PSOE ni a Zapatero, que, en los grandes asuntos que definen y construyen la realidad principal de un país están de acuerdo con toda la derecha: la internacional, la del PP, CIU, PNV, CC... y la de los principales grupos económicos y financieros. Para el PSOE, al igual que para los demás, el mercado existente, verdadera cueva de ladrones, es intocable. Durán i LLeida, uno de los más firmes defensores del neoliberalismo, ha dicho que la huelga será un fracaso total si el gobierno no retrocede nada en sus políticas. Por cierto, para embusteros y despistados: el ejercicio del derecho a la huelga y el ejercicio del derecho al trabajo no tiene la misma categoría política, social y moral. La patronal tiene todo el año para imponer en las empresas su ley, y lo hace. Y los que no hacen huelga y luego cobran los beneficios si hay una mejora en las condiciones laborales, debido al efecto de la acción, deberían renunciar a esas mejoras, ya que no se las han ganado. Es más, el verdadero derecho al trabajo lo exigen a gritos los que no lo tienenLos piquetes violentos son los de los empresarios que dicen al trabajador/a, "si paras el 29, no vuelvas el 30". Esto es violencia y no lo que dicen patronal, derecha y tertulianos en los medios de propaganda, verdaderos representantes todos ellos de la ideología neoliberal, estén a la extrema derecha como Jiménez Losantos, como expresión más clara, en la derecha liberal de boquilla o en el progresismo de salón. Todos defienden lo mismo, con pasión, malos modos e insultos o con sutiles demagogias revestidas de sentido común. Vale la pena retenerlo en la memoria.http://franciscofrutos.blogspot.com


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viernes, 22 de octubre de 2010

DECLARACIONES DE IGNACIO FERNANDEZ SECRETARIO DE CC.OO

Exigimos rectificación
Ignacio Fernández Toxo, Secretario General de CCOO / oct 10
No será fácil ignorar el impacto de la huelga general del 29-S. La derecha política y mediática (también la ultraderecha) ya habían decidido que la huelga sería un fracaso, meses antes de su realización. Operan extramuros de la democracia y la campaña contra los sindicatos forma parte de su proyecto ideológico y corporativo. La llamada prensa del 'entorno Moncloa' ha elegido la política y las encuestas para ningunear la huelga. Un primer sondeo nos anunció el fracaso de la huelga; y tras el 29-S, un segundo sondeo confirmó el primero y de paso, colmó los deseos de los 'partidarios de la política gubernamental'. Pero las cosas, no son como se cuentan sino como han sucedido. Diez millones de trabajadores fueron a la huelga; la industria y el transporte quedaron prácticamente paralizados, como buena parte de los servicios y las Administraciones Públicas. Las cosas ya no pueden ser igual que antes de la huelga.Como en todas las huelgas generales, las reflexiones se hacen de inmediato y los efectos de la huelga tardan algo más en llegar. El presidente del Gobierno, en una larga entrevista en RNE, volvía a ofrecer respeto y diálogo a los sindicatos, aunque "esperaba alguna señal". Por supuesto, la reforma laboral seguía adelante porque "a largo plazo dará sus frutos". Sobre las medidas de ajuste y las reformas futuras, cambia el tono y sugiere acuerdo y consenso. CCOO ya lo advirtió días antes de la huelga y lo reiteré yo mismo al concluir la multitudinaria manifestación de Madrid (por cierto, las manifestaciones fueron masivas en todo el país): los sindicatos agradecen el respeto, pero exigimos rectificación. Si esta no se produce, el conflicto seguirá abierto y mantendremos la tensión movilizadora.Tenemos razónIncluso las encuestas que el aparato mediático más próximo al Ejecutivo agitó antes y después de la huelga indicaban un apoyo mayoritario a las razones de los sindicatos. Explicar la bondad de los planes de ajuste que congelan pensiones, reducen el salario de los empleados públicos, recortan derechos a las personas dependientes y a los parados, y acaban con las políticas públicas penalizando la actividad económica y el empleo, es casi una tarea imposible. Si a todo ello, sumamos una reforma laboral impulsada por decreto y más tarde aprobada en el Congreso de los Diputados con los únicos votos del Grupo Socialista, que hace más fácil, más rápido y más barato el despido, asesta un golpe mortal a la negociación colectiva, da más poder al empresario, renuncia a combatir la dualidad del mercado de trabajo, mantiene el alto índice de contratación temporal, da luz verde a las agencias privadas de colocación -también en las Administraciones Públicas- y se niega a poner solución a la agonía de los Servicios Públicos de Empleo, se entenderán mejor las críticas sindicales.CCOO fue de las primeras organizaciones en alertar de la dimensión de la crisis, que provocó la economía especulativa y el capitalismo de casino en Estados Unidos, que acabó afectando con toda crudeza a la economía productiva y que en España se manifestó con especial severidad ante el agotamiento de su modelo productivo. Propusimos avanzar por la senda del acuerdo social y político (Pacto de Estado para la economía, el empleo y la cohesión social) a partir de dos consideraciones básicas: debemos compartir el diagnóstico de la crisis; y tenemos la obligación de activar políticas públicas para recuperar la actividad económica y el empleo con una prioridad innegociable: atender a las personas maltratadas por la crisis. Era y sigue siendo necesario, reducir el déficit y mejorar la competitividad de la economía española. Al servicio de este segundo objetivo se firmó entre sindicatos y patronal el Acuerdo Interconfederal. Para lograr el primero y sostener las prioridades económicas y sociales es necesario actuar desde las políticas fiscales en una perspectiva temporal más amplia que 2013.Pero el Gobierno progresó en dirección contraria. Primero, negó la crisis; más tarde evolucionó de forma errática; y finalmente, acabó echándose en manos de las demandas empresariales, los mercados financieros y el núcleo duro de la Unión Europea. Rechazó un acuerdo para salir de la crisis con equilibrio y justicia y un año después lo reeditó con más pena que gloria; encadenó un serial de paquetes de ajuste, cada cuál más lesivo para los trabajadores y pensionistas, y concluyó como el rosario de la aurora. Proclamó con toda solemnidad que no aprobaría medidas contra los derechos de los trabajadores y si nos descuidamos reduce a la mínima expresión el derecho laboral.Ahora toca rectificar. Reformular una reforma del mercado de trabajo que preserve los derechos sociales y afronte de verdad la dualidad del mercado de trabajo, incentivando el empleo estable y de calidad, y penalizando la contratación temporal. Debe reforzarse el sistema público de pensiones, asegurando su viabilidad futura. Seremos intransigentes en el rechazo a la prolongación por ley de la edad de jubilación a los 67 años y la congelación de las pensiones en 2011; es necesario definir objetivos antes de anunciar las medidas. Para CCOO no son otros que pagar más pensiones (demografía) durante más tiempo (esperanza de vida) y de mejor calidad, lo que nos obliga a actuar con decisión no sólo sobre el gasto como plantea el Gobierno y otros, sino fundamentalmente sobre los ingresos del sistema para que las reformas necesarias no acaben minando siempre los derechos de trabajadores y pensionistas. Si el Gobierno no es sensible a las demandas sindicales, el conflicto seguirá abierto y los sindicatos mantendremos la tensión de la movilización en torno a una iniciativa programática unitaria con UGT que abordaremos en los próximos días.


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jueves, 7 de octubre de 2010

¿COMO ACTUA UN PIQUETE VIOLENTO?

Hoy vamos a estudiar, queridos alumnos, cómo actúa un piquete violento. Y vamos a verlo con un caso real. Se trata de la actuación de uno de los peligrósisimos y violentísimos piquetes policiales que el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero -«el poder no me cambiará»- puso a disposición de la patronal presidida por el presunto delincuente defraudador y chorizo Díaz Ferrán el pasado 29 de septiembre, con ocasión de la huelga general. Veréis: resulta que, según parece, en los medios valencianos se ha contado mucho el caso de un violento piquete sindical que, por lo que se ve, cerró a leches -que es como los sindicalistas cierran las cosas, a leches- una cafetería cuyos trabajadores, probablemente sin presión alguna por parte de sus jefes, ejercían su derecho al trabajo.
En el video que hay sobre estas líneas, vemos cómo la cafetería, que está en una céntrica calle valenciana, no sólo está abierta sin mayores problemas, a pesar de la fuerte presencia sindical por la zona, sino que hay unas señoras tomándose un refrigerio en la terraza que el comercio tiene en la calle. En el entorno, una manifestación de trabajadores en huelga trataba de no caer en las provocaciones de los violentos policías pistoleros, que, probablemente, siguiendo órdenes del delegado del Gobierno de ZP -«el poder no me cambiará»- les presionaba y trataba de causar una situación violenta. Como los manifestantes no picaron el anzuelo, sencillamente los pistoleros, empezaron a pegar a la gente y cargaron violentamente, provocando el caos... y cercenando el derecho de los trabajadores de la cafetería a trabajar, así como el de las señoras de la terraza a tomarse su horchata.
Ved, queridos alumnos, el video; leed con atención los letreros para entender bien lo que ocurrió, y aprended bien cómo organizan la CEOE y su despreciable capataz ZP -«el poder no me cambiará»- unos eficientes piquetes violentos que lo mismo cierran a guantazos un comercio cuyos trabajadores no quieren secundar la huelga, como le atragantan la horchata a un cliente de dicha cafetería.
Esto que se ve en el video no es una excepción, no son unos policías que se pusieron nerviosos por una situación de descontrol. Es la muestra clara de las órdenes que el Gobierno de ZP -«el poder no me cambiará»- había dado a la policía el 29 S: provocar el caos y el descontrol para dar la imagen de que la huelga general era una convocatoria violenta.
(Vídeo con imágenes de la represión policial en Valencia)
Vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=tgOlI3amqJw&feature=player_embedded#!-- ¡Salud y República!Asamblea Local - Izquierda UnidaLas Cabezas de San Juan - SevillaEspaña