jueves, 20 de enero de 2011

UN BUEN LIBRO


José Luis Centella Gomez ha presentado su libro en Córdoba. (Construir Socialismo en el Siglo XXI.) Lo edita el P.C.E.
Ya la presentación a modo de prologo da una clara idea de su contenido. Refleja la realidad pura y dura de cómo el sistema nos embarca, si no somos capaces de pararlo, en los peores años que ha dado la historia para la clase trabajadora y la pequeña y mediana empresa. En la introducción dice José Luis Centella secretario del P.C.E.
Presento este trabajo sin más pretensiones que recoger una serie de ideas y planteamientos que puedan servir de instrumento para hacer una reflexión sobre el momento en el que vivimos. Quiero centrar la atención sobre una realidad que va más allá de esta crisis cíclica del capitalismo, y pretende alertar sobre el peligro de un verdadero intento de imponer una dictadura del capital como una forma de dominar directamente a la humanidad sin necesidad de mantener apariencias democráticas.
Frente a este intento de dominio de lo que eufemísticamente llaman los mercados, es necesario plantear una respuesta que aunque esté muy ligada a los problemas diarios de la gente, una respuesta que no pierda de vista el dar solución a las necesidades más urgentes – como son la falta de trabajo y un endeudamiento insoportable para quien no tiene ingresos fijos -, tenga en cuenta la necesidad de dar una perspectiva más amplia a nuestros planteamientos y plantear una estrategia a medio plazo de lucha anticapitalista. Lucha que por una parte confronte con este intento de implantar la dictadura del capital y, por otra, demuestre que es posible construir una alternativa real y viable al sistema capitalista.
Demostrar que podemos construir una sociedad que ponga la economía al servicio del ser humano y que tenga la solidaridad y lo colectivo como ideología hegemónica.
Este trabajo también trata de no caer en el error de culpabilizar a los más débiles de haber caído en la trampa del consumismo absurdo. No se puede echar en cara a la gente el haber vivido por encima de sus posibilidades, cuando lo que ha ocurrido es que el capital ha ganado una batalla ideológica y a embaucado a la clase trabajadora en la ilusión del consumo desenfrenado y en la posibilidad de disfrutar de un nivel de derechos sociales altos, y lo ha conseguido porque ha convencido a la mayoría de que el avance hacia un capitalismo social era irreversible. Y no podemos acusarles ahora porque en este convencimiento de la población, en esta batalla ganada por el capitalismo, ha tenido mucha culpa la debilidad de una izquierda que no ha sabido explicar a la población la trampa en la que estaba cayendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario